viernes, 23 de noviembre de 2007

Angel Amor Ruibal: Correlacionalidad en la realidad y conocimiento nocional.


Nos dirigimos a la investigación del pensamiento de un filósofo español del cual poco, e incluso nada conocemos actualmente, pero que ya en 1930, año de su muerte, recibía comentarios con admiración como el de Ramiro Ledesma Ramos, quien afirmaba que, Su labor intelectual, en los sectores de la filología, de la filosofía y de la dogmática, ha sido una de las más puras y valiosas que se han realizado en nuestro país en los últimos treinta años.[1]
Nos referimos a Ángel Amor Ruibal, quien nació en 1869 en San Verísimo de Barro, Pontevedra, y falleció el año 1930 en Santiago de Compostela. Recibió una educación escolástica frente a la cual, como veremos, se revelará ejerciendo una fuerte crítica. Fue sacerdote, canónigo y profesor en la misma ciudad de su muerte, además conocía la física y las matemáticas recientes y sus obras van desde la filología al derecho, su ocupación académica principal.[2]
La principal de sus obras, en la que se sintetizan su pensamiento y estudios, Los Problemas Fundamentales de la Filosofía y el Dogma, que cuenta con diez volúmenes (los últimos cuatro póstumos), es una Tarea magnífica, donde, con lucidez y minuciosidad exquisitas, aparecen capturadas todas las especies de aventuras intelectuales a que dio origen la dogmática cristiana, en su connubio con la tradición filosófica que nutría los destinos del alma occidental.[3]
Ángel Amor Ruibal, no sólo era un gran pensador, sino que también un gran estudioso que conocía variados idiomas orientales y un reconocido filólogo, lo cuál puede apreciarse en los diez volúmenes de Los Problemas Fundamentales de la Filosofía y el Dogma, en los cuales realiza variadas citas de textos griegos, árabes, siriacos, hebreos, coptos, etc, que transcribe con su traducción rigurosa.[4]
En dicha obra, Amor Ruibal criticará el pensamiento escolástico, ya que considera que la Escolástica sólo es una adaptación mal lograda y poco conveniente, del pensamiento de los filósofos clásicos Platón y Aristóteles.
Romperá con la tradición tomista reinante en su época, enfrentándose al pensamiento aristotélico-tomista y pasando por alto los sistemas filosóficos propuestos por la modernidad, para dar paso a nuevos postulados, en donde uno de los principios básicos será la realidad.
En el antes mencionado libro, Ángel Amor Ruibal intentará develar el carácter, a su juicio, meramente sincrético, superficial, violento y, como tal, infecundo, de los intentos escolásticos de armonizar en una síntesis coordinadora el estilo de pensar platónico y el aristotélico.[5]
Según su visión, la escolástica no logró llevar a cabo la labor creadora que implicaba la unión de las doctrinas platónicas y aristotélicas, sólo conciliando ambas doctrinas y utilizándolas según el caso. Siendo tal procedimiento, falto del ensamblamiento orgánico que debe existir en una teoría que pretenda la correlacionalidad universal. [6]
Ángel Amor Ruibal pondrá hincapié en su labor crítica, persiguiendo como finalidad el otorgar explicaciones científicas y orgánicas.
Principalmente, este filósofo, se impondrá como tarea el develar la estructura de la realidad, por lo que juzgará a la escolástica como un realismo moderado, por encontrarse encerrada en el pensamiento platónico, sin permitir otro acceso para la comprensión de la realidad.
Puede pensarse que la noción de realidad propuesta por Amor Ruibal, Es más una teoría de la "correlación", a lo que Zubiri va a llamar "respectividad", esto es, el lazo estructural que une indeleblemete a todos los seres del universo, queriendo indicar que este universo es sólo comprensible desde la mutua interconexión y necesaria complementariedad de todos sus elementos componentes[7], principalmente porque para él la relación que se establece entre las partes pasará a ocupar el primer lugar dentro de las categorías propuestas por la concepción aristotélico- tomista, debido a que es ella la que de algún modo organiza a las demás, ya que la relación no es un elemento accidental del mundo, como sucedía en la filosofía clásica, sino la misma estructura de las cosas, que se componen de elementos constitutivos y sus relaciones entre sí. Para él, las relaciones se organizan en conjuntos significativos para el entendimiento que permanece atento al carácter relacional del ser. Entre sujeto y mundo, hombre y ser, hay una correlación previa a todo conocimiento consciente, ya que el hombre capta que el ser es, naturalmente por un conocimiento de nociones.
Por ello, su que hacer crítico, labor creadora y propuestas originales de filosofía, que además son útiles como soporte del mensaje cristiano, serán denominadas Correlacionismo o Teoría Correlacional de la Realidad y también Teoría Nocional del Conocimiento.
Lo que inspira a Ruibal en su concepción de la realidad, será lo permanente que existe tras el riesgo del cambio, además de la interrelación de las cosas del universo, por lo que tal concepción será revertida en la teoría del conocer. Para él, Conocer no es llegar a unir realidades que estaban separadas, sino disociar lo que ya se encontraba unido[8], por lo que podemos notar que dicho planteamiento será contrario al tradicional, ya que para él lo que hay que saber es cuando se disocian el sujeto y el objeto, para distinguir la cosa y la idea de la misma.
En la concepción de Amor Ruibal, existen dos factores que integran el ser de las cosas, que son los elementos constitutivos y las relaciones que vinculan a los primeros en una unidad superior, la cual decide la condición específica de los seres.
Debido a los distintos tipos de unidades que pueden formarse por los elementos que se unen entre sí, Ruibal se opondrá al pensamiento tradicional que aceptaba tipos absolutos de esencias, y propondrá que lo decisivo es El orden específico que orienta la integración de las partes en un todo determinado[9], ya que es este orden el que otorga el sentido específico.
Los seres tomados por la ordenación de los elementos constituyen un ámbito, los cuales al vincularse con otros pasan a formar un todo ambital de orden superior[10] en donde quedan integrados todos los seres ordenados.
El pensamiento ruibaliano sobre la constitución de los seres procede de su concepción de la correlación universal y de su nueva propuesta de esencia, que va en contra del esquema aristotélico hilemórfico.
Para este filósofo, la formación de un nuevo ser no implica la corrupción de una forma, sino que nos propone que a partir de ello se establece una nueva forma de ordenación de las partes. Este mismo orden en la relación de las partes es el que determina los diferentes tipos de entidad y por ello La sustancia deberá ser definida como la actuación permanente de ciertas relaciones en un ser determinado.[11]
Para Amor Ruibal, esta explicación permite acceder a los ordenes de la realidad, además de permitir la comprensión de las estructuras y no el origen de ellas, que era a lo que atendía la tradición escolástica.
Surge así la Teoría de la Relatividad, la cual es una relación metafísica entre los individuos y la realidad, ya que las cosas son un conjunto ordenado de relaciones.
Todas las cosas son algo ajeno a lo otro; el ser es algo y por tanto, de todo lo que se nos presenta al menos tenemos el conocimiento de que es algo, ya que si es, debe ser algo.
Para Amor Ruibal, todas las cosas tienen una unidad para el ser, la cuál sólo puedo comprender a partir de la diversidad y alteridad, ya que la inteligencia llega a la unidad gracias a la segunda de ellas.
Cuando se percibe la alteridad como un factum, surge la necesidad del concepto de unidad, la cual percibimos y entendemos como un elemento de comprensión de la alteridad; no hay una sino varias, ya que hay pluralidad y multiplicidad.
La unidad de los diversos no puede establecerse sin la relación del uno con el otro y viceversa, ya que es prioritario establecer relaciones con respecto a los otros.
Para Ángel Amor Ruibal, no hay relación sin elementos y ésta puede ser entendida de dos formas: si es algo, también tiene que haber relación con las cosas; y si la relación no es nada, entonces deja de ser elemento y deja de ser nada.
La relación dentro de su pensamiento será un elemento decisivo dentro de la comprensión del ser, ya que para él, Todos los seres creados realizan no sólo la entidad individual por la que se distinguen de los demás, sino también la colectiva de la naturaleza, eslabonados íntimamente en virtud de relaciones que van más allá de lo que constituye la forma peculiar de los entes singulares, y que son tan necesarias para integrar las unidades superiores hasta la unidad total del Universo, como los elementos primarios en relación que originan las unidades entitativas de cada cosa singular. Estas relaciones son como una extensión natural de las que van envueltas en los factores relativos de los seres, y que hacen la adecuada inteligibilidad de los mismos.[12]












[1] Ramiro Ledesma Ramos. Trabajo publicado en la revista quincenal “La Gaceta Literaria”, número 95, 1 de diciembre de 1930. Republicado en 1941 en el libro “Escritos Filosóficos”.
[2] Cristina M. Null, “Ángel Amor Ruibal, una Metafísica de Hoy”, reportaje de “Mundofilosofía”.
[3] Oc. Ramiro Ledesma Ramos.
[4] Ibid.
[5] Alfonso López Quintás, “Filosofía Española Contemporánea”, Editorial Biblioteca de Autores Cristianos. Madrid, España, 1970.
[6] Ibid. Pp. 39
[7] Oc. Cristina M. Null.
[8] Oc. Cristina M. Null.
[9] Oc. Alfonso López Quintás, pp. 41.
[10] Ibid. Pp.41- 42.
[11] Ibid. Pp. 42.
[12] Cita de Alfonso López Quintás, pp.42, del tomo número VIII, página 212, de "Los Problemas Fundamentales de la Filosofía y el Dogma" de Ángel Amor Ruibal.

2 comentarios:

David dijo...

Hola Coni como va?

Me parece valorable y lúcido q hayas abierto este espacio... Creo que es un aporte a la Cisfilosofía.. jejeje de Ruibal no sabía nada... me parece interesante pero creo que el conocimiento de lo real que tenemos los hombres es más bien pre- nocional... en fin...

cuidate po caura

saludos

Camirrakiu dijo...

Hola.
Interesante lo que escribiste, claro que me quedé con dos cosillas que no podría dejar de comentar o, por lo menos preguntar.

¿Escolástica a fines del siglo XIX? Ok, siempre hay una masa retrógrada que continúa con cosas anteriores, pero hasta donde yo tenía entendido, la Escolástica se daba por cerrada con la Edad Media, porque después de que empezó la Modernidad muy pocas cosas calzaban y los postulados escolásticos que fueron siempre débiles (en plan "en todo está metida la divinidad judeocristiana, y si no lo entiendes, eres tonto") se derrumbaron por completo... siendo así como entiendo, no me cuadra una escolástica decimonónica, aunque tampoco sería de extrañar... es España.

La otra: pícale más crudo, haz escuela no tanta biografía... jejej, ya tu sabes, en esta cruda postmodernidad los pensamientos frescos sacan sonrisas.

Eso nomás. :D Vas a mis links del blog y visitaré más este sitio.
Saludos!!

Camirrakiu++