miércoles, 21 de noviembre de 2007

El concepto de bien aristotélico.

¿Qué es lo que nos hace buenos o malos? ¿Qué es lo que nos hace bellos o feos? ¿Qué hace que nuestros actos sean errados o nobles? Será el alma? O será la esencia de cada ser?
Estas son preguntas que nos hacemos al ver el acontecer del mundo cada día, principalmente cuando juzgamos un acto como bueno o malo, ya sea nuestro o de un tercero al que ni siquiera conocemos (como lo hacemos con los protagonistas de las noticias que vemos o leemos)

Cabe, entonces preguntarse ¿Qué es el bien? O más bien ¿Cuál es el concepto de bien que poseemos y de dónde proviene?
Socialmente se nos imponen conceptos morales, religiosos, familiares, educacionales y más, pero ¿cuál es el punto de partida de éstos y qué los hace mantenerse activos durante el tiempo?

El hombre ha forjado sus conceptos morales desde el siglo IV a.c., como sabemos a través de diversos textos, es por eso que para elucubrar una definición del concepto de bien, partiré desde el comienzo.Siguiendo el pensamiento del Filosofo(1), el bien puede presentarse bajo tantas acepciones diversas como el ser mismo; y así el bien en la categoría de la sustancia es Dios y la inteligencia; en la categoría de la cualidad, es la virtud; en la de la cuantidad, es la medida; en la de la relación, es lo útil; en la del tiempo, es la ocasión; y en la de lugar, es la posición regular, y lo mismo sucede con todas las de mas categorías.
Por lo tanto, podemos afirmar que el bien no es común a todos, no es uno. Sabemos que hay bienes que se quieren por si mismos, los otros bienes que no lo son sino a la sombra de los primeros; y entonces podemos separar y distinguir los bienes en si de los bienes que sirven mutuamente para procurarse los primeros; e indagar si los bienes en si, comprendidos de esta manera, están realmente expresados y comprendidos bajo una sola Idea.
Entonces al buscar la idea de bien nos debemos preguntar ¿Son los bienes que se buscarían aun cuando estuviesen aislados, por ejemplo, pensar, ver, o también tal o cual placer, tal o cual honor en particular?, así nos encontramos con que las definiciones de todo lo que acabamos de nombrar son muy distintas y diferentes entre ellas, debido a que todas estas cosas son bienes. Concluyamos, pues, que el bien no es una cosa común que se pueda comprender bajo una sola y única Idea.
¿Están comprendidas bajo un nombre semejante, porque proceden todas de un mismo origen, o porque tienden todas a un mismo fin?
Podemos partir entonces por conocer el bien en su relación con los bienes que el hombre puede adquirir y practicar, porque conocido el bien de esta manera y sirviéndonos en cierto modo de modelo, podríamos descubrir mejor los bienes especiales que nos convienen.
Por lo pronto, podemos decir que el bien aparece muy diferente según los diferentes géneros de actividad y según las diferentes artes. ¿Y que es el bien en cada una de ellas? ¿No es la cosa, en cuya vista se hace todo lo demás?Vemos que en toda acción, en toda determinación moral, el bien es el fin mismo que se busca, y siempre, en vista de este fin, se hace constantemente todo lo demás. Es, por lo tanto, una consecuencia evidente, que si para todo lo que el hombre puede hacer en general, existe un fin común al cual tienden todos sus actos, este fin único es el bien, tal como el hombre puede practicarlo; y si hay muchos fines de este genero, ellos son entonces los que, constituyen el bien.Tenemos por certeza entonces, que hay muchos fines, y podemos buscar algunos en vista de otros; pero el bien supremo debe ser una cosa perfecta y definitiva, por lo tanto si existe una cosa que sea así, entonces será el bien que buscamosMas en nuestro concepto, el bien, que debe buscarse solo por si mismo, es mas definitivo que el que se busca en vista de otro bien; y el bien que no debe buscarse nunca en vista de otro bien, es mas definitivo que estos bienes que se buscan a la vez por si mismos y a causa de este bien superior; en una palabra, lo perfecto, lo definitivo, lo completo, es lo que es eternamente apetecible en si, y que no lo es jamás en vista de un objeto distinto que el. (2)
Aquí surge el concepto de felicidad y vemos el carácter que posee la idea de felicidad, ya que a ella la buscamos a ella y solo por ella, nunca en vista de otra cosa, por lo tanto surge la idea de independencia que se le atribuyo a la Idea de bien perfecto, al cual creemos independiente del todo. Por el momento, entendemos por independencia aquello que, considerado aisladamente, basta para hacer la vida aceptable, sin que tenga necesidad de ninguna otra cosa; y esto es precisamente lo que en nuestra opinión constituye la felicidad. Digamos además, que la felicidad, para ser la cosa mas digna de nuestro deseo, no tiene necesidad de sumarse con ninguna otra.
Por consiguiente, ya tenemos claro que la felicidad es ciertamente una cosa definitiva, perfecta, y que se basta a sí misma, puesto que es el fin de todos los actos posibles del hombre.
Y sabemos que el bien, la perfección para cada cosa varía según la virtud especial de ella, por consiguiente, el bien propio del hombre es la actividad del alma dirigida por la virtud; y si hay muchas virtudes, dirigida por la mas alta y la más perfecta de todas.

Entonces, el bien será aquello que es más noble por si mismo y que va dirigido por la más alta de las virtudes, además el Bien es algo apetecible porque hay algo apetecible, siendo por este motivo “lo que todas las cosas apetecen”, porque constituye el término (el “objeto formal”) de la aspiración. Pero si el Bien es algo que apetecemos, no podrá haber separación entre lo que está entre nosotros y lo que está fuera de nosotros; el Bien será a la vez inmanente y trascendente.

El bien es, pues, aquello a lo que tienden todos los hombres. Todos deseamos siempre el bien y el máximo bien al que podemos aspirar es la Felicidad, lo cual concebimos como el bien supremo.
Por ahora, como dice el filósofo, contentémonos con este bosquejo imperfecto del bien…
1 Lease, Aristoteles Etica Nicomaquea libro primero, capitulo III
2 Ibid. Capitulo IV
3 Vease la Política,Libro I, Capitulo I

2 comentarios:

Psycho Kath dijo...

Wolas Kony!
me gusta la intencion de tu blog, lo agregare a mis links.

Sobre el tema, creo necesario recordar la existencia del pensamiento Nietzchiano, un libro en particular, si, ese, "mas alla del bien y del mal".

Yo en lo personal no creo en la busqueda del bien, lo veo tan truculento como vivir de esperanzas.
Creo por lo tanto que buscar el bien es el inicio del circulo vicioso, homologamente a lo que es la busqueda de la felicidad.

En fin...
te dejo mis saludos y a ver si nos fumamos algo uno de estos dias xD!


...NBG...

Cati dijo...

Hola Kony!

Que bueno saber que e has animado a compartir con nosotros tu experiencia filosófica!

Yo personalmente creo que uno no puede pretender definir que es "el" bien y que es "el" mal, me parece demasiado presuntoso e impositivo. Creo que el individuo tan solo puede aspirar a definir que cosas son buenas o malas para sí mismo, es decir que cosas le hacen sentirse a gusto y cuales no.

Saludos Cony!